CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO
La revolución industrial estuvo acompañada de un considerable crecimiento demográfico. La población europea había comenzado a crecer en la segunda mitad del siglo XVIII. Este crecimiento se intensificó en el siglo XIX, a un ritmo que no tenía precedentes: Europa pasó de 190 millones de habitantes en 1800 a más de 400 millones en 1900. Este proceso se debió al mantenimiento de un elevado número de nacimientos, al tiempo que la mortalidad cayó bruscamente por la mejora de la alimentación a causa de la revolución agrícola; la mayor higiene (gracias a mejores sistemas de alcantarillado y recogida de basuras, abastecimiento de agua potable, pasteurización de los alimentos); y los avances médicos, especialmente las vacunas. El cambio fue tan intenso que los historiadores hablan de una revolución demográfica.

MOVIMIENTOS MIGRATORIOS
Durante el siglo XIX el peso de la población rural disminuyó progresivamente, aunque la mayor parte de la población siguió viviendo en el campo. La revolución industrial concentró gran parte de la producción en las ciudades y aceleró la mecanización de las labores agrícolas. Muchos campesinos se quedaron sin trabajo y se dirigieron a la ciudad en busca de empleo, es decir, se intensificó el éxodo rural (movimiento masivo de emigración de los campesinos a las ciudades). Pero las ciudades europeas no podían absorber todo el éxodo y millones de europeos y europeas emigraron a otros continentes. Tuvo lugar, sobre todo, una intensa emigración transoceánica favorecida por los nuevos medios de transporte. La mayor parte de los emigrantes europeos se dirigió a América, sobre todo, Estados Unidos, que recibió casi el 60% de los emigrantes. También Australia y Nueva Zelanda recibieron un importante número de europeos.

EL DESARROLLO URBANO
En el siglo XIX se produjo un intenso proceso de urbanización (proceso de crecimiento intenso y rápido de las ciudades) en Europa. Si en 1800 sólo el 10% de los europeos vivía en ciudades, en 1900 lo hacía ya un 40%. El número de ciudades y su tamaño crecieron extraordinariamente. Surgieron ciudades nuevas que habían crecido en torno a una fábrica: las ciudades industriales. Pero la mayor parte de las urbes tenía una larga historia y en ellas, junto a los barrios antiguos, se construyeron barrios nuevos (llamados ensanches) cuyas calles seguían una disposición en cuadrícula. También surgieron nuevos barrios industriales alrededor de las ciudades.

CAMBIOS SOCIALES: EL NACIMIENTO DE LA SOCIEDAD DE CLASES
La sociedad industrial se dividía en clases, es decir, en grupos que se distinguían por su riqueza. Esto supuso la desaparición de la sociedad estamental y el nacimiento de la sociedad de clases. La nueva sociedad industrial se basó en la igualdad jurídica (todos los varones serían juzgados por las mismas leyes y tribunales, y podrían acceder a los puestos públicos según sus méritos, y no por su origen como ocurría con la sociedad estamental). Las características de esta nueva sociedad fueron:
  • El declive de la aristocracia europea: en el siglo XIX la aristocracia perdió parte de su preeminencia social: perdió sus privilegios, es decir, se eliminaron sus derechos feudales sobre los campesinos y comenzó a pagar impuestos, y tuvo que vender tierras para mantener su ritmo de vida. Sin embargo, los aristócratas siguieron ocupando los puestos más prestigiosos, como la diplomacia, y su forma de vida era el modelo social que los burgueses intentaban imitar.
  • El auge de la burguesía: en la Edad Contemporánea se denominaba con el término burgués a grupos muy diversos: los empresarios (industriales, hombres de negocios, banqueros); los rentistas, que vivían de los intereses de sus fortunas; los altos funcionarios; los intelectuales y los profesionales liberales (abogados, médicos, etc.). Los burgueses vivían en las ciudades, en los nuevos barrios del ensanche; concedían gran importancia a las apariencias; frecuentaban los clubes, salones y bailes; y se casaban entre ellos.
  • Nacimiento de nuevos grupos sociales: una de las novedades del siglo XIX fue la aparición de las clases medias y del proletariado.
- La clase media: era un grupo heterogéneo formado por artesanos que trabajaban en talleres (modistas, herreros, carpinteros, etc.), pequeños comerciantes y propietarios rurales, empleados públicos, profesores, etc. Su posición económica y su nivel de instrucción eran superiores a los de las clases bajas e inferiores a los de los burgueses.
- Proletariado: obreros y obreras que trabajaban en fábricas, en labores que requerían poca cualificación. Cobraban salarios reducidos (sobre todo mujeres y niños), sus jornadas laborales superaban las 12 horas en ambientes insanos y carecían de seguridad social en caso de enfermedad, paro o jubilación. Vivían en casas antiguas y pequeñas del centro urbano o en los nuevos barrios construidos en torno a las fábricas, sin servicios básicos (como alumbrado o transporte) y muy contaminados.
  • La situación de los campesinos: a pesar de la industrialización la mayoría de la población seguía siendo campesina. Había grandes diferencias entre unas regiones y otras:
- En el norte y el oeste de Europa la mayoría de los campesinos eran propietarios y fueron incorporando máquinas y nuevas técnicas de cultivo.
- En el sur de Europa, en las regiones latifundistas (grandes extensiones de tierra propiedad de un solo dueño) como Andalucía o el sur de Italia, eran muy numerosos los jornaleros, campesinos a sueldo que cobraban un jornal escaso y tenían una vida miserable. En estas zonas las innovaciones de la revolución agrícola tardaron más en incorporarse.
- En el centro y este de Europa los campesinos sufrían la peor situación y muchos siguieron siendo siervos hasta la segunda mitad del siglo XIX.

El número de campesinos fue descendiendo paulatinamente a lo largo del siglo XIX, ya que muchos emigraron a las ciudades en busca de trabajo.
  • Otras ocupaciones: uno de los grupos más numerosos era el formado por el servicio doméstico, fundamentalmente femenino. A finales del siglo XIX una de cada tres jóvenes inglesas, un millón y medio de personas en total, se dedicaba a estas actividades en las casas de nobles, burgueses y clases medias. Los criados y criadas cobraban un salario mísero, vivían en las buhardillas de las viviendas en las que estaban empleados, trabajaban desde la madrugada hasta altas horas de la noche y sólo tenían una tarde libre a la semana.

CUESTIONES
  1. ¿Por qué creció la población en el siglo XIX?
  2. ¿Cuales fueron las causas del descenso de la mortalidad?
  3. ¿Qué movimientos de población se produjerons en el sigo XIX? ¿Cuál fue su causa?
  4. ¿Cómo cambió la distribución de la población entre el campo y la ciudad en el siglo XIX?
  5. ¿Cómo eran las ciudades hace un siglo? ¿Qué nuevas partes se crearon?
  6. ¿Qué grupo social creció en prestigio en influencia en el siglo XIX? ¿Cuál perdió poder e influencia?
  7. Describe la situación laboral y las condiciones de vida de obreros y servicio doméstico.
  8. Explica las diferencias que existían en las condiciones de vida de los campesinos del sigo XIX en Europa.