6.2. Un nuevo mapa en Europa

Los imperios alemán, austro-húngaro y turco, que habían sido derrotados, dejaron de existir y sufrieron importantes perdidas territoriales (ver mapa actividad 13 y mapa wiki).
  • Por el Tratado de Versalles Alemania perdió TODAS sus colonias, que pasaron a manos de los franceses e ingleses. También perdió la Alsacia y la Lorena que por fin fueron devueltas a Francia.
  • El imperio austro-húngaro se fragmentó en Austria, Hungría y Checoslovaquia y perdió territorios a favor de Yugoslavia, Polonia y Rumania.
  • El imperio otomano se convirtió en la republica de Turquía y perdió territorios.
Para mantener aislada a Rusia se reforzaron los Estados que la rodeaban.
  • Polonia recibió territorios rusos, austriacos y alemanes y obtenía salida al mar por el corredor de Danzig, que pasaba a convertirse en una ciudad libre administrada por la SDN y que además separaba la Prusia oriental del resto de Alemania.
  • Rumania recibió la Transilvania del imperio austro-húngaro.
Para estabilizar los Balcanes se creo un nuevo país: YUGOSLAVIA, que reunía a Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia, Montenegro y Macedonia.

6.3. La Sociedad de Naciones

Siguiendo los 14 puntos de Wilson, se impulsó la creación de la SDN, que nació en 1920, con sede en Ginebra. Esta organización tenía la voluntad de reunir a los principales países del mundo para que resolvieran los problemas internacionales de forma pacífica. Aunque la SDN no consiguió resolver los graves problemas que se plantearon en los años 20 y 30 (fascismo, crisis económica…) es importante porque fue la primera organización de este tipo en la historia y el antecedente de la ONU.
El panorama de destrucción, miseria, deudas, intereses no cumplidos…dificultó la labor de la nueva organización. Además el hecho de que EE.UU. no se integrara en la SDN ni que tampoco estuvieran en ella los países perdedores de la guerra, sobre todo Alemania, convirtió a la SDN en una organización de vencedores sin medios para imponer sus decisiones.

6.3. Consecuencias humanas.

La 1ª Guerra Mundial fue la más sangrienta hasta el momento. En ella murieron más de 8 millones de personas y otros 9 millones fueron heridos, muchos de ellos gravemente mutilados. Por ejemplo murieron 1.800.000 alemanes y 1.700.000 rusos. Eran hombres jóvenes, lo que tuvo profundas consecuencias en la población europea.