7. La Alemania nazi: Hitler llega al poder.

CONTINUACIÓN DE LO QUE EXPLIQUÉ EL MIÉRCOLES...

Para controlar a la población el terror no bastaba: también fue importante convencerla de los beneficios del régimen. Por eso, la propaganda jugó un gran papel. Goebbels fue el encargado de dirigir el aparato de propaganda. Todos los medios de comunicación estaba controlados por el partido nazi: la prensa, la radio e incluso el cine. Se encargaban de ensalzar a Hitler, y también se transmitía una visión denigrante de otras razas, sobre todo de los judíos.

La educación transmitía la ideología nazi. Los jóvenes tenían que ingresar obligatoriamente en las Juventudes Hitlerianas donde recibían educación política y militar.

La política exterior tenía un papel central en el programa de Hitler. Propugnaba la necesidad de que Alemania se expandiera más allá de las fronteras que se le habían impuesto en el Tratado de Versalles. Hitler puso en práctica una política que alteraba todos los puntos del Tratado de Versalles: plan de rearme y se restableció el servicio militar obligatorio. Goering fue el encargado de poner en pie un ejército potente y moderno. Después comenzó la expansión. En 1938 las tropas alemanas invadieron Austria, que fue anexionada a Alemania y la región checoslovaca de los Sudetes, en al que vivían 3 millones de alemanes. En 1939 Hitler ocupó el resto de Checoslovaquia. Ninguna potencia se opuso a estos hechos.

Su economía se orientó hacia la guerra. Lo primero que hicieron fue intentar acabar con el paro y así contar con el apoyo de la población para ello se puso en marcha una política de grandes obras públicas que creó empleo. La autarquía se convirtió en el gran objetivo, de forma que se crearon muchas industrias nuevas, que fabricaban artículos que antes se importaban de otros países. Se invirtió mucho en industrias relacionadas con el ejército.

8. La ideología del nazismo

El nazismo se inspiró en las ideas que Hitler había planteado en Mein Kampf (Mi lucha). Sin comprender este programa es difícil entender como era el régimen nazi.

Tras el fracaso del Putsch de Munich en 1923, Hitler fue encarcelado. En la cárcel escribió el Mein Kampf (Mi lucha), donde plasmó su ideario. En el se recogían muchos rasgos del fascismo: culto al jefe, primacía del Estado, exaltación de la violencia y de la juventud. Pero también tenía rasgos propios, como el intenso racismo. Además, la ideología nazi incorporaba valores tradicionales: por ejemplo, se consideraba que las mujeres solo debían dedicarse a tener hijos y a las tareas domesticas. Para Hitler los alemanes pertenecían a la raza aria, que se consideraba la raza superior que había realizado todas las grandes creaciones de la humanidad y que por ello debía imponerse a los pueblos inferiores como los latinos, eslavos, gitanos y sobre todo los judíos. Según Hitler la mezcla de razas en especial con judíos explicaba la decadencia en la que había caído Alemania. Consideraba una prioridad devolver la pureza racial a la población. Para ello recluyó y asesinó a todo aquel que se consideraba imperfecto racialmente: locos, discapacitados mentales y físicos y homosexuales. Y se implantó una sistemática política antisemita que se fue endureciendo paulatinamente.

Primero se les prohibió que ejercieran la mayoría de las profesiones, con lo que apenas podían ganarse la vida. En 1935, se prohibieron los matrimonios y las relaciones sexuales entre judíos y arios. En 1938 la Noche de los Cristales Rotos decenas de judíos fueron asesinados, sus tiendas saqueadas y las sinagogas incendiadas y 26.000 judíos fueron encerrados en campos de concentración. A causa de la persecución gran parte de los judíos se exilió a otros países de Europa.

Pero lo peor estaba por llegar. En 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, Hitler decidió aplicar la llamada solución final. Todos los judíos y los gitanos de Alemania y de los países que había conquistado (Checoslovaquia, Austria, Polonia…) fueron deportados a campos de exterminio. Murieron unos 5 millones de judíos en esos campos.